Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas. Trataré de aplicarlo pero no esperen milagros.
Te pasás años enseñándole a hablar y para que empiece a caminar, todo para que después le digas callate y quedate quieto. Estamos llenos de contradicciones…